El Fumadero – Intentar encontrarse (personal).

Escalar la fosa.

Hace ya varios meses que he estado viviendo con una muy incomoda sensación de vacío en mi interior, como ya había comentado en artículos anteriores referente a este tema; dicha sensación me producía una total apatía y desanimo con todo, me sentía inmerso en un estado de estupor y cosas como escribir o incluso intentar pararme de la cama me resultaban tareas titanicas.

Decidí intentar hacer frente a este demonio a mi ritmo, es muy fácil decir «no estés triste» o «hay personas con problemas peores» que si que los hay pero esa clase de comentarios no ayudan en nada, razón por la cual a veces prefiero no contar nada sobre esta clase de cosas, pero bueno… he hallado en la escritura de estos artículos referentes al tema una terapia para mi persona y he intentado armarme de valor y decidí que me levantaría de la silla de piedra y trataría de escalar la fosa en la que me siento atrapado.

Una foto con el sol de frente.


Una búsqueda incesante. 

«La vida es un viaje» esta frase es muy usual y se puede conseguir y fácilmente asociar con muchos de nosotros. Me gusta ver el camino a la recuperación también como un viaje, mas aun en estos temas en lo que a las sensaciones de estar «deprimido» compete.

Como cada viaje, cada quien escoge la forma de transitar el sendero que mejor le parezca, en mi caso opté por entregarme por completo al hueco, dejar de luchar contra esa sensación y dejar de analizar el porque me siento de dicha forma, dejar de pensar que no debería sentirme así aceptar que tengo un problema y que debo lidiar con ello. Expresar lo que sentía estas ultimas semanas me ha sido de ayuda así que decidí escribir con lujo y detalle una suerte de «diario» donde hablo para mí de todos aquellos «bajones» y momentos en que me sentí de esta forma.

También escribí un poco sobre como me he sentido estos últimos días, entendí que los artículos publicados con respecto a esto no eran sino un pequeño resumen, mas que un resumen un ensayo… En fin, la escritura de dicho diario me sirvió para reavivar las ganas por escribir, así que volví a escribir poesía, historias cortas, volví a tocar la guitarra y el piano, comencé a desencadenar y a drenar el malestar nuevamente a través de aquellas cosas, conocí algunas cosas de mí mismo mas a profundidad, la verdad es que llevaba años creyendo que me había «estancado» en lo que al desarrollo de muchas actividades se refiere, creo que lo sentía de esa forma por el asco o menos precio que a veces siento por mí mismo debido a los bajones.

Pero ha sido grato encontrar nuevamente la inspiración perdida desde hace mucho tiempo, o al menos una pequeña luz de ella.


No escaparé de la realidad. 

Esto es lo que mas me ha costado, vivo en un país que esta pasando por un momento catastrófico que ha repercutido emocionalmente en mí y sin discusión alguna en la población entera, a algunos nos afecta mas a otros menos, pero de esto no vengo a hablar.

Durante un tiempo esta misma situación ha sido uno de los detonantes mas importantes que me ha llevado a darme casa por cárcel, la verdad es que el encierro no es precisamente bueno para la tristeza o el malestar y si bien no ha sido fácil he decidido ponerme ha hacer algunas cosas que tenia pendiente;  abrirme una nueva cuenta de banco, tener una rutina mas regular de ejercicios, estar mas involucrado en los gastos del hogar, levantarme mas temprano y repasar las cosas de la universidad (a pesar de no estar viendo casi clases), comencé a sentirme un poco mas centrado, a pesar de todo, sentí que el entorno ya no era un obstáculo tan grande y que las ganas de alcázar los objetivos era mayor, fue algo que me costó mucho y en lo que aun trabajo pero imponerme estas cosas a pesar del desanimo me ha ayudado a salir un poco mas de la fosa y pisar tierra firme.

Con el paso del tiempo he comenzado a salir un poco mas a la calle, nuevamente y he podido apreciar algunas cosas de la ciudad en donde vivo, decidí sacar al perro a pasear en las madrugadas de los días libres para poder gozar ese frió y neblina que tanto me gusta, es increíble lo mucho que puede cambiar el día un detalle como ese, volví a sacar fotos, inspiración que también había perdido y he recuperado nuevamente. en pocas palabras he tenido una agradable sensación de enfoque, de sentirme centrado y no perdido en una deriva fantasma. No ha sido fácil, hay días de días pero con el paso del tiempo espero que mi voluntad crezca para yo poder hacer mas días buenos que tristes.
Una foto accidental de la UCV (Universidad Central de Venezuela) que me gustó.


Siempre se puede caer.

A pesar de todo, no ha sido fácil… hay días en los que siento que esa sensación de caer de nuevo al hoyo me invaden pero con un poco de esfuerzo y concentración he podido mantener esta suerte de sensación agradable y espero que siga así. Tener una recaída no es malo, pero siempre debemos tener en la fuerza para intentar levantarnos de ello, en ocasiones no se verá sencillo, y tampoco lo será, pero todo pasa por abrazar la situación y poco a poco ir floreciendo, ya sea con ayuda de expertos en el campo o con la de tus conocidos, pero nunca esta demás un poco de apoyo porque todos lo necesitamos.

Tampoco debemos dejar de subestimar a la fosa, porque un solo resbalón nos enviara de vuelta al fondo y es mucho mas fácil quedarse allí adentro que intentar subir nuevamente, pero bueno… la vida es un viaje, y la salida del hoyo también lo es, cada quien escoge como emprenderlo.

Una de tantas fotos de esas que se toman durante el paseo.


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Gracias por llegar hasta aquí…
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