El Fumadero – Perdonar para curar (personal).

Perdonar para curar.

En algún momento de nuestras vidas, todos hemos sufrido alguna clase de decepción o engaño. Es normal acostumbrarse a dichas cosas, todos mienten y el mundo entero mas temprano que tarde te decepciona pero es mas difícil asimilar estas cuestiones cuando el engaño o la decepción viene de alguien a quien aprecias mucho.

No es algo nuevo para todos, tampoco vengo a darles la revelación del siglo, sabemos que es así, cuando alguien a quien apreciamos mucho nos hiere a veces sin quererlo es cuando realmente nos duele, da igual que otras personas lo hagan sino significan nada para ti.


Anécdota de un pequeño desastre.

Siempre fui una persona a la que se le hace fácil dejar de lado las cosas, quizás
por orgullo o apatía aunque el sentirse engañado siempre fue menester en este tipo de situación, por lo regular cuando estas cosas me ocurría tendía a cortar todo tipo de lazos con esa persona por importante que fuese para mí o dejarla de tratar a como le hacia cuando aun tenia mi confianza. Siempre pensé que el «perdonar» solo era una excusa o algo que simplemente beneficiaba a quien de alguna forma nos había hecho daño.

Si un plato esta roto así se quedara aun cuando lo vuelvas a unir. Recuerdo que hace un tiempo salí con una señorita que significó mucho para mí, nuestra relación terminó de muy mala forma, ambos nos hicimos mucho daño y me dije a mi mismo que nunca podría perdonarle. Durante mucho tiempo guardé todas esas cosas que quise decirle, todo ese malestar que me hizo sentir porque pensaba que no merecía el gusto de saber que me dolió, quería aparentar que mi vida seguiría sin mas, la verdad es que poco a poco me convertí en una especie de caja de Pandora de emociones dañinas y comencé a pensar y recordar lo que viví con esa persona cada vez mas, de manera menos agradable y frecuente, el típico «Ojala no te hubiera conocido» o «que hubiera pasado si…».

Así pasaron los años hasta que un día como cualquiera, me llegó un mensaje de esta persona quien estaba sintiendo algo muy parecido a lo que yo, durante todo este tiempo ella había guardado al igual que yo todas sus emociones y me propuso el vernos y conversar, habían pasado tres años desde la ultima vez que nos vimos si mal no recuerdo. Pensé que quizás debería dejar la obstinación y el orgullo a un lado para poder hablar con ella y decirle lo que tengo que decir, así que accedí a vernos.

Luego de hablar, de escuchar lo que ella tanto quería decirme, de decirle lo que tenía guardado durante tanto tiempo pude ver con claridad que todo este tiempo solo guardé esa carga negativa sobre mis hombros para nada, en un principio pensaba en desatar toda mi rabia y dejarla salir como una tormenta, y al final creo que nunca fue esa mi intención porque no pude ni quise hacerlo llegado el momento , al final nos perdonamos por todo el daño que nos hicimos. Me di cuenta que perdonar no se trata de excusar a la otra persona por sus errores, es mas bien una redención contigo mismo, una forma de despojarte de esos lastres emocionales para poder continuar tu vida con la conciencia tranquila y el corazón calmo..

Nos despedimos y quedamos en que quizás si las circunstancias lo permitían podríamos empezar de nuevo, como amigos, como personas curadas de toda esa rabia que nos dolía tanto. Creo que lo único que necesitaba era que yo le salvara de sí misma al igual que ella me salvó de mi rabia, te perdono no para excusarte, te perdono para poder salvarme.


Es la única foto que aun conservo de nosotros. 


─────────────────────────
Gracias por llegar hasta aquí…
─────────────────────────

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *