El Cuaderno – Luego de que las luces se apagan (Verso libre).

Luego de que las luces de apagan.


La ciudad es hermosa y única, sentado
frente a este balcón aprecio su magnificencia,
me río, bailo, sonrío y bebo con quienes me rodean
con un rostro tan o mas jubiloso que el que
cargo puesto.

Hablamos de las cosas buenas, hermosas
que nos ocurre, y lo dichosos que nos
encontramos con nosotros mismos y lo
felices que estamos de vernos sonriendo.

El alcohol se termina, las mesas se enfrían
todos nos despedimos, nos reconfortamos
y vuelven a sus hogares, esta casa se ve tan
grande cuando nadie la habita y su atmósfera es
tan densa…

Vuelvo a mirar las luces, ya no son tan hermosas
perdieron su magnificencia, me quito la mascara
esa que guardo para cuando llegan las visitas a casa,
la misma que todos guardamos en el bolsillo izquierdo.

Apago todas las luces y me recuesto en el sillón
enciendo un cigarrillo y me pregunto porque
me estoy sintiendo tan vació, respiro cierro
los ojos y me lo vuelvo a preguntar. Las luces
se van apagando y con ellas yo también.

LAS LUCES DE LA CIUDAD //fuente


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Gracias por llegar hasta aquí…
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