El Cuaderno – Lo raro de que no estés (poema).

Lo raro de que no estés.


Es curioso como días han cambiado
desde que no estas, sin quererlo
te convertiste en una parte intrínseca
de mi vida.

Como respirar que es importante y lo hacemos
sin falta y aun así no lo percibimos,
algo así de necesario y enfermizo sin querer
tú te habías vuelto, ahora no me siento yo.

Es raro despertar sin ver un mensaje tuyo
alumbrando la pantalla de mi teléfono
en las madrugadas, es raro acostarse
sin darte las buenas noches…

Todo se siente tan ajeno, el día se siente
tan vacío, la conciencia tan intranquila…
Sé que a ti te ocurre exactamente lo 
mismo, aunque desees negar.

Es extraño despedirse a mitad de la
noche, sin las horas de charla previas,
creo que nos dimos demasiada importancia
y la verdad no la merecíamos…

Ahora todo sin ti es muy extraño.

 fuente


 

El Cuaderno – Ciudad del Caos (poema).

Ciudad del Caos.


Allí a donde voy siempre te recuerdo,
a veces con odio, resentimiento y malestar.
Otras veces me evocas cariño, nostalgia
incluso diría que en ocasiones te extraño.

Entre el ruido de tus avenidas y los peligros
de tus calles hay una magia que te envuelve.
Miro hacía el cielo y veo a la colosal montaña
coronada por la neblina.

Te conozco como si me examinase la
palma de la mano pero a su vez
sé tan poco de ti, de tus muchas caras
y tus muchos mundos.

Siempre fuiste impredecible, fatal
peligrosa y hasta mortal, pero no puedo
evitar quererte y a su vez odiarte.
Hoy has dado otra vuelta al sol y quiero felicitarte.

Caracas, hermosa y mortal…

Caracas esa convulsionada y muchas veces áspera capital es además una ciudad llena de vida y naturaleza a donde quiera que mires. Compartimos la ciudad con un inmensa variedad de especies de plantas y animales que hacen de Caracas una ciudad única en la que puedes deleitarte con el vuelo de decenas de guacamayas o los encendidos tonos de los árboles en flor. Eso aunque pase desapercibido para la mayoría de nosotros no es algo común. Para que tengas una idea de esa rica variedad de vida solo enfuente


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El Cuaderno – Otra persona que no soy yo (poema).

Otra persona que no soy yo.


En ocasiones cuando escribo,
lo hago como si no se tratase
de mi persona la que piensa y 
redacta las palabras que suelo
agregar a estas «obras»…

Es como si por un momento me 
convirtiera en otra persona y 
en otras ocasiones, esa persona
no es la misma que escribió la carta
anterior, sino otra muy distinta.

Todos los días me visto con
la mascara de mis mas profundos
deseos, frustraciones y ambiciones,
al día siguiente no recuerdo exactamente
lo que escribí y cuando lo leo estoy 
convencido de que no soy yo quien lo hace.

Pero allí esta mi letra, desordenada
sobre el papel como las hojas que el
viento revuelve por el suelo en los
días nublados, me siento como un
licántropo que despierta de la metamorfosis…

Y cuando pienso conocerme del todo,
leo las cosas que he escrito cuando he
sido presa del desamor, el engaño o la ira
y me percató preocupado de lo poco que
en realidad me conozco.

Sé que es algo sin importancia o sustancia,
pero me asombra, me fascina, me preocupa
e incluso me horroriza el poco control que
tengo de mis pensamientos cuando los 
veo reflejados ante mis ojos escritos por mí…

Quizás mañana
no recuerde quien de mis «yo» escribió esto,
solo quería comentarlo…

October 11 2017 at 12:04PM from worldintheirart
fuente


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El Cuaderno – Ya no es lo mismo (poema).

Ya no es lo mismo.


Cuando te conocí fue como si el tiempo
parase, diera media vuelta y se volviese
a detener, la búsqueda de los momentos 
a tu lado se volvió la ambición de los días.

Podíamos hablar durante horas y el 
tiempo se dilataba a tal punto que
las horas se volvían minutos, poco
a poco disminuían hasta ser segundos… 

Cuando te encontrabas lejos el color
de los días se me hacia opaco, y 
los momentos superfluos, el día se
diluía en tonalidades grises y densas.

Creí que seria así siempre, y que entre
nosotros las cosas alegres serian, como
podíamos ser nosotros tan ilusos, de pronto
ya nada seria lo mismo.

Las horas juntos se volvieron monótonas,
las conversaciones eternas y sin sentido, 
algunas se bifurcaban en cascadas de discusiones
absurdas y problemas superfluos. 

Un día sin tu presencia era un regalo, 
cansado estaba mi rostro de fingir una sonrisa
con tu llegada, estoy seguro que el pesar para ti
igual al mio era. 

A pesar de ello, aun nos seguimos torturando,
arrojando carbón gastado a un fuego que ya se 
ha dado por extinto, la terquedad es la mayor de
nuestras uniones, definitivamente ya nada es lo mismo…

- #drugsfuente


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El Cuaderno – Desconocida (poema).

Desconocida.


Ella me mira, me mira mientras esta allí,
sentada ojeando sus apuntes…
Y yo le miro también, pero solo cuando
no esta observándome… es tan hermosa.

Cuando nuestras miradas se interceptan,
se producen segundos vertiginosos en
los que entro en un parcial descontrol 
de mis acciones, aparto la mirada de la suya
para recuperar el enfoque de mi mente.

Al ver sus ojos cafés que brillan detrás de 
unos cristales casi tan densos como los míos,
me pregunto si estará pensando en lo mismo
en lo que yo estoy pensando ahora…

La miro mientras ella lee, y siento como
si ella supiera que la estoy observando,
la noto sonreír como si supiera que yo también
lo estoy haciendo, a veces inconsciente de ello.

No nos conocemos, ni siquiera sé su nombre
pero sin palabras a veces nos comunicamos,
sus gestos me dicen mas de mí que de ella y
sé que ella me responde cuando me hago la vista gorda
y la descubro observándome… 

Ojala no fuera yo un ser tan cobarde,
ojala tuviera la fuerza el coraje para
poder hablarle y que los gestos se conviertan
en palabras, aunque seas para mí desconocida,
creo que ya nos conocemos muy bien cuando nos miramos.

Coleccionista de miradasfuente


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El Cuaderno – El bar (poema).

El bar.


Atravesé la puerta como si fuese
la de mi propia casa y es que ni en mi
casa soy tan bien recibido, como recibido
soy en aquel salón de borrachos empedernidos.

me siento en el banquillo del extremo
izquierdo de la barra que esta junto a la pared
blanca y percudida para recostarme mi espalda,
ordeno una cerveza en un vaso…

Miro las caras de los que se sientan
en las mesas contiguas a la barra,
hablando con sonrisas construidas
producto de la borrachera producida. 

En la televisión dos equipos de fútbol,
cuyos nombres desconozco se disputan
un partido, algunos gritan y se emocionan.
Sin darme cuenta ya me he tomado seis cervezas…

Miro el vaso transpirado con el frió
producido por la bebida que una vez
contuvo en su interior, mientras pienso
en la jornada laboral cumplida, la maldigo.

El lugar esta atestado, la música no
me deja escuchar ni mis propios
pensamientos, este lugar ha cambiado,
solía ser tranquilo, acogedor… 

Pedí la cuenta y sentí como si 
el estomago se me vaciase cuando
vi las cifras grabadas en el papel, 
este lugar definitivamente ha cambiado.

Pago la cuenta receloso, sonrió a 
la chica de la barra, vuelvo a cruzar 
la puerta, esta comenzando a llover.
Vuelvo mis pasos a casa pensando…
«Ya va siendo hora de buscar otro bar».

Taberna tranquila
fuente


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El Cuaderno – Lo que nos dejamos (poema).

Lo que nos dejamos.


Nos hemos vuelto peculiares,
y en nuestra peculiar simbiosis
hemos puesta prueba la paciencia mutua.

No todo dura para siempre, quizás
solo quizás los recuerdos es lo 
único que nos dejamos para la vida. 

Me dejaste los labios cuarteados,
las manos frías, la cama sola que se
extiende como una pradera gris.

Dejaste tu libro favorito y las
fotos pegados al armario, luego
yo las quité para dejarte una marca a ti.

Yo dejé heridas parecidas, quizás aun peores,
pero  lo peor que pudimos dejarnos es
que nunca dejamos de vernos.

Nunca dejamos de hacer como si
esta historia no hubiera encontrado final…
nuestra peculiar simbiosis es lo que nos dejamos.

Nunca dejamos de querer sentir
la piel de quien nos hace tanto daño,
nunca dejamos de lastimarnos… 

Artista coreano realiza ilustraciones acerca de las dificultades del amor que todo aquel que alguna vez haya tenido una relación entenderáfuente


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El Cuaderno – Mundana (poema).

Mundana.


No hay nada de especial en tus ojos,
tu cabello, no se diferencia de algún otro
que ya haya cruzado por la calle.
Tu figura no destaca de alguno otro
por el cual haya sentido deseo.

No obstante para mí, las cosas que
no destacan de tu persona y las
que piensas tú absolutamente nadie
percata son las que causan en mí
un revoloteo en las entrañas, cosquillas
en las manos, temblor en los labios.

Y las cosas de ti que solo pueden percibir
los que te han visto reír, y te han escuchado
hablar sobre lo que te apasiona, son de los 
placeres que mas disfruto mientras te miro.

Los buenos gustos no se hicieron para todos
mucho menos para los incapaces de observar
los detalles, pero hay detalles que escapan
a todos nuestros sentidos. Quien pueda
percibir belleza donde todos ven algo usual
esta condenado a sufrir de amor sin mas. 

No es propio de mí sufrir cuando te veo
pero si cuando no sé en que momento 
volveré a verte, aun mas si no te veo sonreír.

/e d w r e y a//fuente


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El Cuaderno – A mí, compañero (poema).

A mí, compañero.


Rebelde sin causa, motivo ni efecto,
implacable critico de errores y aciertos,
acompañante del silencio y el insomnio.
Hombre de poca fe,
reflejo estoico que me halla en el espejo.
Mi enemigo numero uno,
y el aliado de mas confianza que conozco.
 Mañoso, vicioso, terco, amable y distante.

Siempre pensando en el puñetazo del tiempo
que nos da forma y que nos deforma,
nos arruga y nos destroza los huesos, nos
condena a una caja bajo un pequeño monumento.

Quiero decirte, hermano de mi conciencia,
Tú que parece que te fuiste y que a veces
te estas yendo, mi camarada de guardia,
aunque la tormenta ante nosotros caiga
siempre estaremos en pie, y cuando todo
amaine la suerte la suerte nos vuelva a ver.

Ya no tengas prisa, la caja puede seguir 
vacía un rato mas. 

Una foto muy antigua de mí, el compañero.


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El Cuaderno – Humo bajo la lluvia (poema).

Humo bajo la lluvia.


Hoy llovió, llovió y mucho,
salí a la calle, salí a mojarme.

Pasé, pasé por aquel parque,
me senté, me senté donde 
nos besamos antes. 

La lluvia flaquea, el viento
golpea, las hojas de los arboles
gotean. 

Encendí un cigarro, encendí
nuestros recuerdos, como
una vela en la noche etérea. 

Y justo a la orilla del filtro, casi
al final recordé tus labios,
el ultimo suspiro iluminó mi boca.

Recordé tus besos con el humo
que brota, saben a cenizas…
apagadas con la lluvia que asoma.

Hoy llovió, llovió mucho,
salí a la calle, salí para recordarte. 

En solo una semana de fuerte temporal, el déficit de lluvia cae un 6 %fuente


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